viernes, 27 de marzo de 2015

Ruta por el norte de Italia y los Alpes suizos (II)

Día 4

Empezamos la segunda mitad de la ruta volviendo sobre nuestros pasos hasta el Castello di Fenis, no muy lejos de Aosta. Es un castillo del siglo XIII muy bien conservado y tuvimos la suerte de que ese día la entrada era gratis y además hay visitas guiadas también gratuitas (¡en italiano!). No es muy grande, por lo que la visita es relativamente rápida, pero vale la pena ir con el guía si quieres sacarle algo de jugo a la visita.

Ruta Italia y Alpes suizos
Castello di Fenis

Continuamos por carreteras serpenteantes hasta el paso del Grand Saint Bernard, en la frontera entre Italia y Suiza. El cielo estaba despejado y no hacía mucho frío, así que aprovechamos para parar a comer allí mientras nos distraíamos viendo a motoristas kamikazes y reflexionábamos sobre la larga historia que tiene este paso, que ya fue usado por los romanos.


Ruta Italia y Alpes suizos
Paso del Grand Saint Bernard

Ya en Suiza decidimos sumarnos al club de los kamikazes y paramos a un lado de la carretera/túnel a admirar la inmensa presa del Lac de Toules.

Al dejar las montañas atrás y adentrarnos de nuevo en la civilización el paisaje se volvió más aburrido y todavía nos quedaba carretera por delante, así que solo hicimos una rápida parada en Sion, la capital del cantón Valais. Llegamos ya de noche y aun así nos pareció muy bonito, allí en medio del valle y salpicado de edificios históricos. Nos quedamos con ganas de verla de día... Pero no había tiempo que perder si no queríamos dormir en la calle en medio de los Alpes, así que nos pusimos de nuevo en marcha dirección Täsch. Increíblemente, a pesar de que llegamos muy tarde, todavía funcionaban los trenes para subir a Zermatt.


Días 5 y 6

Cuál no sería nuestra sorpresa y alegría al despertarnos por la mañana, abrir la ventana y ver esto:

Ruta Italia y Alpes suizos

Desde luego nada podría haber sido más motivante para ponerse en marcha enseguida y aprovechar el buen día que estaba haciendo.

El sistema de teleféricos, ascensores, telesillas y otros chismes que hay en ese pueblo diminuto es impresionante. Igual de impresionantes son los precios, pero realmente vale la pena. Ir a Zermatt y no subir al menos hasta el glaciar del Matterhorn es como ir a París y no ver la Torre Eiffel: imperdonable. Así que esa fue nuestra primera actividad del día.

Ruta Italia y Alpes suizos
El Cerbino, famoso por ser el símbolo del declicioso chocolate Toblerone
Ruta Italia y Alpes suizos
Vista de Zermatt (pueblo) desde el teleférico
Ruta Italia y Alpes suizos
Glaciar Theodul visto desde el teleférico

Después de dos teleféricos y un ascensor, llegamos por fin al mirador del Matterhorn Glacier Paradise, a ni más ni menos que 3.883 metros sobre el nivel del mar, rodeado completamente por moles de piedra y hielo. Si prestas atención verás hormiguitas, que en realidad son montañeros profesionales, moviéndose poco a poco en dirección a las cumbres.

El buen tiempo que parecía que hacía en nuestro balconcito ahí arriba se transformó en un viento y un frío horribles, pero aguantamos un rato con tal de poder echar un vistazo tratando de identificar las montañas.

Ruta Italia y Alpes suizos
Sonrisas congeladas en el mirador del Matterhorn Glacier Paradise

Volvimos a bajar en el ascensor para empezar una ruta semicircular que nos llevó más cerca del Cerbino, junto a la lengua de un glaciar y finalmente hasta el teleférico para bajar a Zermatt. Dedicamos las últimas horas de tarde a visitar el pueblo, que aun siendo pequeño y turístico como es, tiene bastante encanto. Vimos un cementerio de alpinistas en cuyas lápidas constan los nombres de los alpinistas fallecidos y en qué montaña murieron y a veces aún algunos detalles más. También paseamos por la parte antigua del pueblo, donde se conservan casas, graneros y establos con hasta más de 500 años de antigüedad.

Ruta Italia y Alpes suizos

Ruta Italia y Alpes suizos

Ruta Italia y Alpes suizos

A la mañana siguiente la previsión meteorológica era deprimente y no pudimos subir al Rothorn, como era nuestra intención, pero decidimos probar otro de los artilugios que hay en este pueblecito: un funicular que sube hasta Sunnega, a 2.288 metros sobre el nivel del mar. Desde allí empezamos una ruta de descenso facilita, pero apenas podíamos ver algo con la niebla. Lo único que recuerdo es un lago bastante bonito, a pesar de todo, a mitad de la ruta. Estoy segura de que con buen tiempo, seguramente en verano, estas rutas se pueden disfrutar mucho más, porque el entorno es espectacular.

Ruta Italia y Alpes suizos

Pasados por agua y con bastante frío volvimos a los teleféricos para subir hasta el Matterhorn Glacier Paradise. Simplemente increíble. Básicamente te metes dentro del glaciar por unos túneles excavados en el hielo y con pasarelas para no resbalar en el suelo. De los túneles se abren cuevecitas excavadas en las que se exponen esculturas de hielo con diferentes temáticas y hay también un mini-tobogán de hielo. Explicado así parece un parque infantil, pero cuando estás en uno de esos túneles y te paras a pensar que estás rodeado de toneladas de hielo es bastante escalofriante. En cualquier caso, las estructuras que tienen montadas ahí, teniendo en cuenta que los glaciares están en constante movimiento, son increíbles.

Ruta Italia y Alpes suizos

Ruta Italia y Alpes suizos

Y tras dos días de aventuras en Suiza pusimos rumbo a Italia otra vez.

Nos costó lo suyo llegar hasta el hotel de esa noche en Bognanco. Estaba escondidísimo en una curva de una carretera de montaña solitaria y alejado de cualquier rastro de humanidad, pero la señora Cecilia nos sirvió una cena que nos quitó todos los males. Sencilla y contundente, para recuperar las fuerzas que habíamos perdido en el día.


Día 7

Era nuestro último día de viaje y después de tanta acción decidimos tomárnoslo con calma. Salimos a una hora razonable de Da Cecilia y bajamos por las curvas serpenteantes de la carretera hasta la civilización, esta vez disfrutando del paisaje del estrecho valle a la luz del día.

Nuestra primera parada fue totalmente espontánea en Domodossola, un pueblecito a pie de carretera que de entrada pasa desapercibido. Sin embargo estuvimos un rato paseando por las antiguas callecitas casi desiertas y descubrimos con sorpresa que era un pueblo encantador con un castillo, una iglesia y un monasterio antiguos y en una situación privilegiada junto al Parco Nazionale della Val Grande.

Nos pusimos en marcha hasta nuestra siguiente parada: Stresa y la Isola Bella, junto al Lago Maggiore. Tuvimos la suerte de que hacía un día soleado y pudimos ver la isla desde varias panorámicas sin nubes o niebla que dificultasen la vista.

En esta zona ya se nota otro ambiente. Hoteles de lujo, barcos y restaurantes selectos. Las orillas de los lagos de Lombardía, pobladas desde hace miles de años, atrajeron, especialmente a partir del siglo XVI, a pintores, escritores, intelectuales y nobles. Y como herencia quedan los castillos, palacios medievales, pueblecitos encaramados en las colinas que rodean los lagos y servicios de lujo.

Tan solo dimos un pequeño paseo por Stresa y nos acercamos al muelle para ver la Isola Bella, que luego también fotografiamos desde lo más alto del monte que hay tras el pueblo de Stresa. Un pueblo de lo más tranquilo y agradable par dar un paseo o comer en una de las terrazas de los lujosos hoteles, si vas bien de presupuesto.


Ruta Italia y Alpes suizos
Isola Bella


La siguiente y última parada del día y del viaje fue en Orta San Giulio. Personalmente fue, junto a Bellagio, el sitio que más me gustó de todos los que visitamos en Italia. Pudimos verlo con calma, comer y pasear por las calles, el embarcadero y el peculiar Sacro Monte.

Aunque algo más turístico que Stresa, es un pueblo pequeño y tranquilo. Me impresionó mucho la sensación de lujo decadente que transmite, con todos esos grandes y lujosos edificios con la pintura descascarillada, las hierbas creciendo entre las verjas, las callecitas solitarias. Por algún motivo el ambiente de Orta San Giulio me hacía recordar Muerte en Venecia y Mario y el Mago de Thomas Mann.

Desde el Sacro Monte di Orta hay unas vistas preciosas de la Isola San Giulio, que se encuentra justo frente al pueblo. Tiene veinte capillas construidas entre los siglos XVI y XVIII y en cada una de ellas se puede observar una escena de la vida de San Francisco de Asís representada por esculturas a tamaño natural o casi.

Ruta Italia y Alpes suizos
Isola San Giulio
Ruta Italia y Alpes suizos
San Giulio Piazza
Ruta Italia y Alpes suizos
Jardín de una casa cerca de la plaza
Ruta Italia y Alpes suizos
Iglesia de Santa Maria Assunta
Ruta Italia y Alpes suizos
Jardín en el Sacro Monte di Orta

Nuestra ruta finalizó de nuevo en Bérgamo, cogiendo un avión de vuelta a nuestra querida y nublada isla esmeralda y despidiéndonos del sol hasta el próximo viaje.


VALORACIONES ALOJAMIENTOS/RESTAURANTES


He incluido todos los sitios en los que dormimos, pero no los restaurantes, porque la memoria no me da para tanto. Pero he intentado al menos destacar los mejores.


My room eco (Bérgamo)

Ofrece habitaciones en varios pisos repartidos por la ciudad. Tuvimos que llamar por teléfono para que viniese una de las chicas a abrirnos y tardó un poco, porque la pobre se pasa el día arriba y abajo en moto de un piso a otro recibiendo a gente, pero fue muy maja y nos dio información sobre el hostel y la ciudad. La decoración es sencilla, pero moderna y estaba muy limpio. Además dejan preparadas unas bolsitas con un desayuno modesto pero completo. Lo único que no nos acabó de convencer de este hostel fue que por la mañana el señor de la limpieza nos hizo un poco de presión para que le dejásemos la habitación libre (antes de la hora de check-out), pero por lo que pagamos y el resto nos quedamos muy contentos.


Pasticceria Cavour (Bérgamo)

El mejor helado que he probado en mi vida y hay que tener en cuanta que soy de paladar fino, jaja
Si vas a Bérgamo algún día, no te vayas sin probar un helado de esta pastelería (el de chocolate puro es adictivo).

 

Muy muy básico. No incluye desayuno ni toallas y creo recordar que el wifi funcionaba bastante mal (o no había?). La ubicación es horrible excepto si vas con coche, pero es muy barato y en general aceptable.
Tengo que decir que usar la palabra "Eco" para justificar que estás haciendo todo lo posible para reducir costes en tu hostel (sábanas de la tatara-tatarabuela, un cementerio de abejas en el lavabo, camas mírame-pero-no-te sientes) me parece de un morro increíble, pero no es solo este sitio.



El típico restaurante de barrio donde sueles ir con tus padres o amigos cuando cenas fuera, pero en el centro de Como. Ambiente muy familiar. Los dueños/camareros muy amistosos y la comida sencilla pero de buena calidad. Tiene horno de leña, así que las pizzas son seguro una buena elección.

 

Lo dije anteiormente, peor me reitero: el mejor sitios del viaje y probablemente de los mejores B&B en los que he estado jamás (y llevo unos cuantos). L aúnica pega es que es algo difícl de encontrar, ya que está en un pueblecito a las afueras de Aosta y el edificio en sí está metido en una callejuela. Lo demás PERFECTO.
Paola, la dueña, lleva el B&B con su marido y su madre y tiene un niño y una niña que son una monada. Es muy simpática y nos dio consejos sobre la zona haciendo un esfuerzo por hablar algo de español.
Las habiatciones on amplias, tienen baño propio y todo lo necesario, están limpísimas y todo está nuevo. Es como estar en una casita alpina. Las paredes, el suelo, todo es de madera clara y muy acogedor. Me dieron ganas de quedarme ahí unos días más. El desayuno está incluido y vale mucho la pena. Aunque se sirve entre ciertas horas, Paola no es muy estricta y en cualquier caso vale la pena despertarse un poco antes para probar el desayuno, que incluye crostata di frutta casera típica de la zona, entre otras cosas. Además la relación calidad-precio es muy buena. Lo recomiendo sin dudar.



Correcto. Comida bastante buena y el personal agradable. Seguramente hay sitios con más calidad y alguno incluso con precios más bajos. Lo bueno de Il Girasole es que está un poco escondido y no está tan concurrido como otros restaurantes más céntricos o conocidos.



Por desgracia no llegué a probarlo, pero me lo recomendó una lugareña y por la cantidad de gente que hacía cola, los precios y olor a pizza recién sacada del horno de leña, pongo la mano en el fuego a que es un sitio 100% recomendable. La parte mala es que es muy popular y es difícil encontrar sitio. Incluso si quieres pedir para llevar, vas a tener que esperar un rato. Si alguien va contadme qué os ha parecido! =)



Suiza es muuuuy caro a menos que tengas un sueldo suizo, que no era nuestro caso. Si visitas Zermatt, es imposible no dejarte una pasta, porque entre los teleféricos, funiculares, trenes y si vas a esquiar o a hacer snow-board los forfaits... En fin. Seguro que no va mal ahorrar algo. Este sitio es el más barato o de los más baratos que hay en Zermatt. El mobiliario es algo antiguo, pero está muy limpio y los chicos de la recepción son muy majos y claramente les encanta dar información, así que no te cortes y pregunta todo lo que necesites. Lo mejor de todo es que las habitaciones tienen baño propio y cocina perfectamente equipada, así que puedes cocinar tú mismo en lugar de cenar en los restaurantes con precios de infarto de la calle principal. Nosotros lo que hicimos fue comprar en el último supermercado que vimos en Italia, antes de cruzar la frontera con Suiza, y nos preparamos la cena y bocadillos para llevarnos durante el día.


Da Cecilia (Bognanco)

Pues efectivamente, la señora Cecilia fue la que nos recibió cuando llegamos a las tantas con cara de mareo de las curvas que habíamos pasado para llegar allí. Parece ser que el negocio lo llevan entre esta señora, que tiene ya su edad, y su hija, las dos muy amables. No había muchos huéspedes. Las habitaciones son modestas pero limpias y con todo lo necesario. El desayuno está incluido y además cenamos allí platos caseros de la zona, bastante contundentes y muy ricos. Eso sí, la cena no era tan barata, pero estaba dentro de lo aceptable. Recomendaría este sitio si llevas coche, si no ni lo consideres. Y si vas en coche no desesperes. Aunque pienses que seguramente te has pasado el hotel... No, continúa y en algún momento llegarás.
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6 comentarios:

  1. Qué pasada lo del túnel excavado en el hielo!!!

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  2. Que paisajes mas chulos!!! y el túnel mola mucho ^_^

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  3. Nos apuntamos la ruta. Dan ganas de recorrer todo lo que describíis. Ah! Y genial las valoraciones de restaurantes y alojamientos.

    Una abraçada!!!
    Manel y Cristina

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  4. Acabo de volver de ALpes y la zona es una barbaridad! Un pedazo de viaje! saludos

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    1. Sí, la verdad es que es alucinante =D Hemos estado siguiendo tu ruta por Instagram y nos morimos de ganas de ver posts sobre el viaje. Saludos!

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  5. Llevo casi dos años viviendo en Suiza, pero en la parte alemana, más al norte y aún me falta conocer Zermatt. De hecho, pensaba ir en mayo/junio. Como pasa en muchos lugares de centroeuropea, en verano es cuando más llueve. Yo os aconsejaría venir en primavera u otoño, pero mirando que teleféricos y demás estén abiertos, claro. Algunos cierran desde octubre a mayo. En invierno hace frío, pero hay más posibilidades de encontrar un día soleado.

    Me gustó mucho recordar algunos lugares de vuestro viaje, que conocí hace ya varios años.

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