miércoles, 11 de febrero de 2015

Viaje exprés: cuatro días, cuatro ciudades, tres países IV

Todo lo bueno llega a su fin, y como no podía ser de otra manera nuestro viaje por Europa Central estaba acabando. Los tres días anteriores los pasamos viajando en coche de aquí para allá y visitando ciudades "con el turbo puesto". Así pues, en cuestión de horas visitamos ciudades como Viena, Bratislava y Budapest. Para compensar, nuestro último día aprovechamos para pasear con calma, despreocupados, admirando el paisaje. Al inicio de nuestro viaje, habíamos dejado atrás Salzburgo con una ligera capa de nieve pero, al regresar dos días más tarde, lo que hallamos fue una estampa totalmente blanca. No os perdáis nuestro último día visitando esta preciosa ciudad.


La noche anterior habíamos llegado a Salzburgo a las 2:30h de la madrugada y, al contrario de lo que nos habría gustado, no pudimos dormir hasta "tarde" porque debíamos devolver el coche a las 10:00h. Así pues, madrugamos de nuevo, desayunamos y nos dirigimos hacia el aeropuerto a dejar el vehículo. El hotel que escogimos esta vez fue el Atel Hotel Lasserhof, cercano a la estación de trenes. Aunque la sala del comedor era bastante pequeña, el desayuno estaba muy bien. Nuestra habitación era realmente pequeña, pero estábamos tan cansados al llegar que poco nos importó. Como punto positivo podemos decir que, pese a llegar a horas tan intempestivas de la noche, en la recepción nos esperaba un señor para darnos la llave, y que al día siguiente pudimos dejar las maletas en un cuartito durante todo el día mientras visitábamos la ciudad.

Con el estómago lleno y la conciencia tranquila de haber devuelto el coche justo a tiempo (¡nos sobró solamente un minuto para la hora límite!) y sin rasguños, nos dirigimos hacia el centro de la ciudad tomando el bus número 27 que, aunque tardó más (40 minutos en lugar de 20) porque dio bastante rodeo, nos dejó en pleno casco antiguo de la ciudad, junto a los puentes que cruzan el río. Salzburgo estaba totalmente enterrado bajo la nieve: el paisaje era completamente blanco y nevaba bastante, lo cual fue toda una experiencia. Decidimos tomar el funicular que sube a la fortaleza y compramos el billete completo que incluye funicular + entrada al castillo. Aquí os dejo la información sobre la visita a la fortaleza de Salzburgo.


La visita es realmente interesante, pues hay exposiciones de todo tipo de objetos de la época. Lo que más nos gustó fueron las vistas, y es que aunque en las fotografías no se aprecia mucho (se ve una imagen en blanco por la nevada que estaba cayendo), ver Salzburgo cubierto de nieve desde lo alto es un panorama muy bonito que merece la pena presenciar.













Tras la obligada visita a la fortaleza y un curioso e inesperado paseo por el cementerio (no contábamos con que estuviera tan cerca), bajamos y nos dimos de frente con la Gruta del Amor (Liebesgrotte), que se encuentra justo a la salida del recinto del funicular. Según el cartelito, el amor de quienes se besen en la gruta se hará eterno. Me pareció muy dulce ver una pareja entrar con su hija y besarla los dos a la vez; fue una estampa emotiva.



Hicimos lo propio y nos dirigimos de nuevo al centro de la ciudad. Paseamos por las callecitas y disfrutamos del ambiente animado de la ciudad mientras comprábamos algún que otro souvenir para los amigos y nos nevaba encima, literalmente. Pasado el mediodía decidimos que ya era hora de volver a darle una oportunidad al Augustiner Braustubl, ya que nuestro intento de tomarnos una cerveza allí el primer día había fracasado, como ya os contamos en la primera entrega del viaje. Llegamos y ¡sorpresa! Estábamos de suerte, el convento abría en media hora. Así, hicimos tiempo paseando por la zona y cuando fue la hora y se abrieron las puertas, entramos entusiasmados. El lugar por dentro es impresionante: hay tres salas enormes al estilo comedor de Harry Potter, y en cuestión de minutos el lugar se llenó de gente. A la entrada, se ha de seleccionar la jarra en la que queremos beber (las hay de medio litro o de un litro), se paga la jarra y a continuación se limpia en la fuente. Por último, un hombre llena la jarra hasta arriba de cerveza y ¡a buscar sitio a una de las salas!



Compramos comida en uno de los puestos que hay en el pasillo que conecta la entrada con los comedores, y estuvimos bebiendo cerveza la mar de tranquilos refugiados del frío y rodeados de gente, jóvenes y abueletes.

Se acercaba la hora de marchar, con lo que caminamos hasta el hotel para recoger las maletas y dirigirnos al aeropuerto, donde aprovechamos para colocar estratégicamente las botellas de cerveza en la maleta facturada para que no se rompieran con el tute del viaje. Y se acabó. Volamos a Hamburgo sin problemas, cansados y tristes porque nuestra aventura había llegado a su fin. Eso sí, no hay nada como dormir en tu propia cama para dejar atrás las penas y entregarse, por fin, al tan ansiado descanso. Al día siguiente tocaba trabajar...


Si te perdiste los primeros días de nuestro viaje, puedes leerlos ahora aquí:

Día 1
Día 2
Día 3
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

7 comentarios:

  1. ¡Qué bello Salzburgo nevado! Yo fui en verano y me gustó mucho la ciudad, eso sí, nada que ver con vuestras fotos je je hacía un tiempo espléndido. Lo que más me gustó fue bajar al día siguiente desde Salzburgo a la región de los lagos y descubrir los maravillosos pueblos de Hallstatt, Mondsee... ¡Si no los conocéis os los recomiendo! Para mí, lo más bello de Austria. Un saludo de la cosmopolilla (lacosmopolilla.com)

    ResponderEliminar
  2. Vaya Tute, ¿no os gustaría repetir con un pelín más de tiempo? :)

    ResponderEliminar
  3. Qué frío me ha dado sólo de ver las imágenes!!! Para mí toda la zona que sube un mínimo del Mediterráneo hacia el norte la dejo para visitarla entre primavera y otoño. Y aún así he encontrado nieve! Ay... Mi alma tropical! :D

    ResponderEliminar
  4. Adoración extrema a Salzburgo, ahora y siempre! Jajaj me emociono sola. Nunca he conseguido verla con nieve, lo cierto es que queda preciosa :). Me ha encantado este viaje, muy agitado y muy exprés, pero habéis visto muchísimas cosas!

    Un saludo!

    BLOG: UNA ESTUDIANTE NÓMADA

    ResponderEliminar
  5. Cuánto me atrae Salzburgo. Y ahora que la veo nevada, mucho más!

    ResponderEliminar
  6. Vaya viaje exprés!!!! Qué diferente se ve Salzburgo a cuando estuve! Por cierto, yo no ví la gruta esa del beso... :(

    ResponderEliminar
  7. Ai Salzburgo! Me encanta!! Fue mi primera parada en el interrail que realicé en 2009 y este diciembre pasado volví para visitar el mercadillo navideño... es una pequeñita perla en el centro de Europa.
    Por cierto! Tambien estuve en Agustiner y.... que rica está esa cervecita!!!
    Un abrazo chicos!

    ResponderEliminar

Comenta, ¡queremos saber qué te ha parecido!

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...