martes, 9 de diciembre de 2014

Ruta por Europa Central. VIENA. Día 7: La Ringstrasse.

Era nuestro segundo día en Viena ¡y teníamos tanto por ver! Tras ver el primer día los alrededores (el Belvedere, el Schönbrunn y el Parque del Danubio), ese día nos centraríamos en la Ringstrasse, donde se encuentran la mayoría de los lugares de interés de la ciudad.





La Ringstrasse es una gran avenida circular que rodea el centro histórico de Viena. Allí se situaba la muralla que delimitaba la ciudad, y si hacemos turismo es una buena opción recorrerla entera para ver muchos de los atractivos que ofrece la capital austríaca.

Mapa visto aquí

Comenzamos nuestra visita en la Ópera, en el extremo sur de la avenida, donde nos habría encantado asistir a uno de sus conciertos. Para los que buscáis ofertas cuando viajáis, tenéis que saber esto: si acudís unas horas antes del inicio, podréis comprar entradas a 3-4 euros siempre y cuando no os importe ver la función de pie. Eso sí, por lo que he oído un par de horas de cola no os las quita nadie...


A partir de ahí continuamos recorriendo todos los lugares de interés que nos habíamos propuesto visitar en sentido horario:

- Neue Burg y Burggarten. El Neue Burg (Palacio Nuevo) del Hofburg es un imponente edificio en el que actualmente se encuentran la Colección de Instrumentos Musicales Antiguos, el Museo de Éfeso y la Colección de Armas y Armaduras. A su lado, el Burggarten es una zona verde para pasear magnífica.


- Hofburg. Este palacio fue durante más de 600 años residencia de los Habsburgo. Abarca un gran espacio, en el cual encontraréis los apartamentos imperiales, la Biblioteca Nacional Austriaca y la Escuela Española de Equitación, entre otros.


- Volksgarten. Este parque, cuyo nombre significa «el jardín del pueblo», es un jardín botánico de 9 hectáreas. Allí encontraréis el Templo de Teseo, una réplica a escala reducida del Theseion de Atenas.


- Parlamento. Construido entre 1874 y 1883, como habréis podido imaginar este edificio es sede del Parlamento de Austria. Este se construyó siguiendo un estilo arquitectónico llamado Historicismo con la intención de que recordara a la antigua Grecia, cuna de la democracia. En el exterior veréis una estatua dedicada a Pallas Atenea, diosa de la sabiduría.


- Rathaus (Ayuntamiento).

Como veis, cuando nosotros fuimos había un festival de cine justo al lado

- Burgtheater. Actualmente el Teatro Nacional de Austria en Viena, este edificio se fundó en 1741 por parte de la Emperatriz María Teresa I de Austria para contar con un teatro que estuviera cerca de su palacio.


- Graben. Es una de las plazas más importantes de Viena y centro comercial de la ciudad desde hace cinco siglos. En el centro de la misma veréis la Columna de la Peste, una columna de estilo barroco y erigida en 1693 bajo el mandato de Leopoldo I para agradecer el fin de la peste en 1679.


- Stephansdom. La Catedral de San Esteban es la iglesia principal de la archidiócesis de Viena. Está situada en pleno centro de la capital, en Stephansplatz (plaza de San Esteban). Si algo llama la atención de su exterior es el tejado de azulejos.


En solamente tres horas vimos todo lo que nos habíamos propuesto, y tras una pequeña pausa para comer fuimos al Stadtpark, un parque precioso muy famoso por su estatua dedicada a Johann Strauss.


Por la tarde-noche teníamos pensado ir al Prater, el parque de atracciones más antiguo del mundo (se inauguró en 1895), pero cuando llegamos allí caía tal tromba de agua que decidimos volver por donde habíamos venido. Fue una auténtica lástima, pero sin duda el día que volvamos a Viena, aunque sea dentro de 20 años, no nos lo perderemos por nada del mundo.

Al día siguiente cogimos el avión de vuelta a Barcelona, y como solo disponíamos de la mañana en la ciudad nos reservamos una turistada para concluir el viaje: ir al famosísimo Café Sacher a compartir un trocito de tarta y tomar un café vienés =)


¡Y así terminó nuestra ruta de una semana por Europa Central! Una ruta en la que vimos tres capitales, tres países diferentes, y que nos sorprendió y maravilló cada día más. Sin duda, si no habéis estado os recomendamos que algún día les deis una oportunidad.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

6 comentarios:

  1. Y la tarta estaba buena?? O solo se lleva la fama por ser el café que es?

    ResponderEliminar
  2. Que preciosa Viena!que ganas de visitarla. Siempre hay que dejarse algo por ver para volver, a mi siempre me llueve ya ni me enfado 😒. Menudo tamaño el café no?? Jajaja

    ResponderEliminar
  3. Me encanta, he estado dos veces con mi familia y volvería a repetir

    ResponderEliminar
  4. Una ciudad preciosa, desde luego. Nosotros estuvimos tentados de ir al Sacher, pero al final fuimos al más bohemio Hawelka.

    ResponderEliminar
  5. ¡Qué recuerdos!, estuve en Viena hace unos años y es así de bonita (y sobre todo grande, como que nunca se acaba). Me faltó probar el café vienés (lo tengo pendiente) y la tortita sacher (pregunto lo mismo que M. Carmen) ¿estaba rica????? (ahí en la foto se ve digna de un ataque).

    ResponderEliminar
  6. Buen artículo, y eligió un destino interesante! Me encanta Viena y me gustaría volver en cualquier momento!

    ResponderEliminar

Comenta, ¡queremos saber qué te ha parecido!

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...