martes, 2 de diciembre de 2014

Ruta por Europa Central. ESLOVAQUIA. Día 5: Bratislava.

Estábamos justo en el ecuador de nuestro viaje y el día anterior habíamos llegado a Viena. Aprovechando lo cerquita que está Bratislava (a solamente 80 kilómetros de la capital austríaca) decidimos hacer una excursión de un día al país vecino. ¡Vamos allá!





Para llegar a Bratislava fuimos con la compañía de autobuses Slovak Lines. Salimos desde la estación de Wiedner Gürtel (justo al lado de nuestro hotel, aunque también para en la estación de Erdberg y en el aeropuerto de Viena) y el precio de los billetes fue de unos 13 euros i/v por persona. Además del precio, otro puntazo de esta compañía es que ofrecen wifi gratuito a bordo.

Una hora y media después llegamos a nuestro destino. La verdad es que nada más salir de la estación los alrededores no nos dieron muy buena impresión, no paraba de pensar: «¿Dónde nos hemos metido?». Pero como tenía buenas referencias de la ciudad intenté no alarmarme demasiado, así que buscamos la manera de dirigirnos al centro. Este se encuentra a 10-15 minutos caminando, pero también podéis llegar cogiendo el trolebús nº. 202 junto a la estación. No obstante, no vale mucho la pena, ya que no te deja en el centro histórico y tienes que andar un poquito más.

Una vez salimos de la Oficina de Turismo con un mapa en nuestro haber, empezamos a visitar la ciudad.

Palacio Primacial y Torre del Ayuntamiento (izquierda),
Puerta de San Miguel (centro) y edificios de Bratislava (derecha)

Alrededor de las 13:00 h fuimos a comer. En esta ocasión traíamos los deberes hechos de casa y habíamos elegido restaurante: el Slovak Pub, del que habíamos leído muy buenas críticas en el blog Paco, Vero y Helia. Nos moríamos de ganas de probar la comida eslovaca, así que pedimos un trío de entremeses tradicionales: halusky (izquierda), empanadillas de queso de oveja (centro) y chucrut (derecha). Que no os engañe la foto, esa tabla medía aproximadamente 50 x 25 centimetros...


Conseguimos terminárnoslo todo, pero es que fuimos unos insconcientes y pedimos OTRO plato más. Mi pareja consiguió acabar, pero yo que me lleno con nada no del todo. La comida eslovaca hincha muchísimo, así que o tenéis un estómago resistente como para pedir otro plato o bien pedid un segundo más ligerito. Eso sí: estaba todo buenísimo y muy bien de precio, por lo que el Slovak Pub es altamente recomendable si visitáis Bratislava.

Dos horas más tarde salimos del restaurante a punto de explotar. Ese calor insoportable seguía acompañándonos allá adonde íbamos y ese día no iba a ser menos... Estábamos a 43ºC. A esa temperatura y hasta las cejas de halusky nos dispusimos a continuar viendo la ciudad, y como no podía ser de otro modo no podíamos irnos de allí sin hacer una visita a sus famosas estatuas.


Vistas desde el Castillo (izquierda),
Iglesia Azul y Palacio de Grassalkovich (arriba) y Plaza Mayor (abajo)


Cuando terminamos de verlo todo volvimos a la estación. Habíamos comprado el billete con vuelta abierta, lo cual para visitar Bratislava es muy recomendable porque es una ciudad pequeñita y se ve bastante rápido. Cada hora en punto sale un bus hacia Viena y podéis coger el que más os convenga.

¡Y hasta aquí nuestra excursión a la capital eslovaca! Al día siguiente fuimos al campo de concentración de Mauthausen, pero como ya os explicamos en su día los pormenores podéis seguir con nuestra visita a Viena.


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10 comentarios:

  1. A mi me sorprendió muy gratamente Bratislava. Pasamos allí un día entero y disfrutamos mucho el recorrer sus calles, ver las famosas estatuas y contemplar las vistas desde el castillo. Fuimos en invierno y nos dijeron que en verano había mucho ambiente en las calles, aunque con esos 43 grados que tuvieron ustedes, no sé si apetece mucho salir :-)

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    1. Ya te digo yo que mucho no apetece...!! Sobre todo después de la comilona jaja. Estoy totalmente de acuerdo contigo, el centro histórico de Bratislava es muy agradable y recomiendo a todo el mundo que haga una visita si está en alguna ciudad cercana :)

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  2. Yendo de Budapest a Praga en tren, había una parada en Bratislava y estuvimos dudando en si bajarnos para verla, pero al final no lo hicimos pensando que nos quitaría mucho tiempo. Pero veo que no... qué rabia!

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    1. Fue una lástima, pero ¡qué ruta, Mari Carmen! Tanto Budapest como Praga me enamoraron. Ahora ya tienes una excusa para volver en un futuro ;)

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  3. Nosotros fuimos a pasar el día desde Budapest, y nos gustó, el caso histórico es pequeñito pero muy agradable para pasear y probar la cerveza en una terracita de la calle San Miguel.

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    1. ¿Recuerdas más o menos cuánto se tarda desde Budapest? Era otra de nuestras opciones (hacer parada en Bratislava de camino a Viena), pero al final fuimos a lo cómodo para no ir cargando maletas.

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  4. Hace años pasé por allí en coche de camino a Praga y no paré porque quería llegar a ver con luz lugares como Telc. Tomo buena nota porque está claro que aunque sea para una breve escapada desde otra ciudad, Bratislava merece la pena.
    Un abrazo

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    1. Sí, merece la pena una visita :) Pero seguro que en tu viaje viste sitios increíbles. Ya habrá otra ocasión de visitar Bratislava :)

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  5. Bratislava es una ciudad a la que siempre he querido ir y todavía no se ha presentado la oportunidad. Espero desquitarme cuanto antes, y una vez vista esas empanadillas con más motivo jajaja (pintaca!!) Saludos

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    1. Tienen una pintaca y es que además estaban buenísimas!! =P Me alegro mucho de haber seguido el consejo de Vero, porque si no habría acabado comiendo en cualquier sitio y el Slovak Pub mereció mucho la pena (a pesar del atracón jaja). Saludos, Xipo!

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