martes, 18 de noviembre de 2014

Ruta por Europa Central. BUDAPEST. Día 3: Buda.

Castillo de Buda
Había llegado nuestro tercer y último día en Budapest, un día que dedicaríamos a visitar Buda, la parte antigua. Tras dos días en Pest admirando a lo lejos el castillo no nos llegamos a imaginar lo diferente que sería esa parte de la ciudad hasta que caminamos por sus calles...





Iniciamos el recorrido en la Plaza Vörösmarty, hasta donde habíamos ido en metro para no perder más tiempo. Seguíamos en Pest, y para llegar hasta Buda simplemente cruzamos el Puente de las Cadenas como hicimos la noche anterior.

Una vez allí cogimos el funicular para llegar hasta lo alto de la colina. No es estrictamente necesario, se puede subir a pie, pero con el calor infernal que estaba haciendo aquellos días preferimos ahorrarnos el ascenso. El acceso y la taquilla están situados en la Plaza Clark Ádám y los billetes valen 1.100 HUF (unos 4 euros) si lo compráis solo de ida o 1.700 HUF (unos 6 euros) si lo compráis de ida y vuelta.

El funicular nos dejó junto al Castillo, así que empezamos a callejear. ¡Buda era tan distinta de Pest! Era como si nos hubiéramos ido a otro lugar del país, pero solo habíamos cruzado el Danubio. Se notaba que estábamos en la parte antigua de la ciudad: las calles, los edificios... Parecía que habíamos retrocedido en el tiempo.

Paseando por Buda

Vistas hacia Pest y el Danubio desde Buda
Y las vistas hacia Pest y el Danubio eran preciosas...

Seguimos avanzando y comenzamos a ver los monumentos más destacados. La Iglesia de San Matías nos dejó sin palabras con ese tejado de azulejos:

Iglesia de San Matías

¡Y qué decir del Bastión de los Pescadores! Juzgad por vosotros mismos:

Bastión de los Pescadores

Hacia las 13:00 h el día se nubló a más no poder y empezó a chispear y tronar. Cuando se volvió un inconveniente aprovechamos que era casi la hora de comer y empezamos a buscar un restaurante. Y menos mal, porque nada más entrar empezó a llover con ganas. Cuando salimos de allí aún llovía, pero teníamos un plan: ir al laberinto del Castillo. Era algo que ya habíamos pensado y era el momento idóneo, ya que así estaríamos resguardados y haríamos tiempo hasta que amainara. El laberinto es una de las visitas más curiosas que he hecho nunca. Cuando estábamos preparando el viaje decidimos visitarlo, pero en la página web leímos que actualmente se encuentra cerrado. Mentira, os lo confirmo: está abierto y puede visitarse. A lo largo de los siglos este espacio ha tenido usos muy diversos, desde cámara de tortura en la Edad Media hasta hospital militar durante el siglo XX, pasando por bodega de vino o cárcel. En 1980 decidieron acondicionarlo para darle un uso más cultural, y ese mismo año se instaló una exhibición de figuras de cera. Dentro hay distintos laberintos, como el Laberinto Histórico o el Laberinto de la Prehistoria, e incluso una zona dedicada al Conde Drácula, acondicionada siguiendo la temática. El acceso se encuentra en Uri Utca y las entradas tienen un precio de 2.000 HUF (casi 7 euros) los adultos, 1.500 HUF (unos 5 euros) los estudiantes y 600 HUF (unos 2 euros) los niños de 6 a 12 años.

Laberinto del Castillo de Buda

Tuvimos suerte: al salir del laberinto ya había dejado de llover, así que nuestro plan había funcionado. Nuestra siguiente parada fue el Castillo de Buda, antigua residencia de los reyes de Hungría y donde actualmente encontraréis la Biblioteca Széchenyi, la Galería Nacional Húngara y el Museo de Historia de Budapest. No obstante, nosotros nos limitamos a dar una vuelta por los alrededores:

Castillo de Buda

Para finalizar nuestro día en Buda queríamos ir a la Ciudadela, pero a aquellas alturas estábamos tan cansados que, tras mucho pensarlo, decidimos dejarlo. No sabíamos llegar, no sabíamos cuánto íbamos a tardar y las piernas poco iban a respondernos ya, así que desafortunadamente dimos por concluido el día antes de que fuera más tarde y nos arrepintiéamos. Si algo me pesa de este viaje es haber dejado Buda «a medias», pero como siempre digo ya tengo la excusa perfecta para volver =)

Atentos la semana que viene, que aunque nos marchemos de Budapest el viaje continúa... ¡pero en Austria!

Seguir con el diario. VIENA. Día 4: Schloss Belvedere, Schloss Schönbrunn y Donaupark


Si queréis saber más sobre Budapest, no os perdáis las entradas de nuestros #postamigos:

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5 comentarios:

  1. Me encanta Budapest, tu entrada me recuerda que tengo que volver ;)
    Un beso
    Carmen

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    Respuestas
    1. A mí me ha pasado lo mismo con las tuyas =D

      Un beso, Carmen!

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    2. Uyy que ilusión! Gracias por el enlace!!. tengo que poner yo el vuestro en el mio!!
      Otro beso!

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  2. Nosotros no pudimos entrar en el Laberinto del Castillo porque cuando llegamos acababa de empezar una y la siguiente empezaba un par de horas después y ya no nos cuadraba quedarnos a esperar.
    La Ciudadela no está mal, pero tampoco os perdisteis gran cosa!

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    Respuestas
    1. Pues qué alegría me das, M. Carmen :) Entonces hicimos bien en marcharnos de allí...

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