martes, 26 de agosto de 2014

Diario de París. Día 3: Notre Dame, Jardin du Luxembourg y crucero por el Sena

Górgola París
Era nuestro tercer y último día en París y no queríamos irnos de allí sin ver lo que nos faltaba de la lista, así que nada más levantarnos nos pusimos las pilas. Sin embargo, nuestro planning inicial se vio alterado y no pudimos hacer todas las paradas que habríamos querido...







Nada más salir del hotel nos dirigimos a la Catedral de Notre Dame, donde llegamos a las 10:45 h. Pensábamos que habíamos salido demasiado tarde como para encontrar poca gente en la cola para subir a las torres, pero no fue así. Primero visitamos el interior (de entrada gratuita), bastante más grande de lo que me imaginaba.

Notre Dame París

Notre Dame París

Acto seguido nos pusimos a la cola para subir a las torres. Entraban 20 personas cada 10 minutos, por lo que no tuvimos que esperar demasiado y accedimos a las 11:30 h. Tras subir las primeras escaleras cogimos las entradas, las cuales nos salieron gratis una vez más (en esta entrada os explicamos por qué), y después de que nos dejaran pasar empezamos a subir y subir escalones (422 en total, para que no os pille por sorpresa). La visita a la torre se divide en tres partes:
  • el punto panorámico
  • el campanario
  • la galería de las quimeras, donde pueden verse las esculturas en la balaustrada, entre ellas las famosísimas gárgolas

Torre Notre Dame París

Desafortunadamente no pudimos acceder al campanario porque estaba en obras, así que tras un rato en los otros pisos decidimos bajar.

A las 12:00 h nos dirigimos al Barrio Latino, y más concretamente a la Rue de la Huchette, donde aprovechamos para comprar algunos suvenires y elegir un restaurante para comer. El hambre apretaba, así que paramos en una boulangerie de la zona para tomar algo y acompañados de un café y un croissant debatimos cómo íbamos a pasar el resto del día. Queríamos ir al Museo Rodin y al Museo de la Orangerie, donde también teníamos entrada gratuita, pero finalmente decidimos pasear por la ciudad aprovechando que hacía un buen día y dejar las visitas interiores para la próxima vez que fuéramos a París. Por lo tanto, con las pilas cargadas de nuevo pusimos rumbo a los Jardines de Luxemburgo.

Jardines de Luxemburgo

Jardines de Luxemburgo

El palacio que se encuentra en los jardines (actualmente sede del Senado) se construyó entre 1615 y 1617 cuando María de Médici, cansada de la vida en el Louvre, ordenó la construcción de un palacio a la italiana. Con el tiempo se adquirieron los terrenos colindantes para ampliar los jardines, que alcanzaron su máxima dimensión en 1792. La verdad es que este lugar me impresionó muchísimo para bien. Como no tenía ninguna idea preconcebida no imaginaba que fuera tan bonito, y estaba lleno de gente paseando por allí a pesar de ser pleno diciembre.

Tras media hora paseando por los jardines, volvimos al Barrio Latino para comer. Habíamos elegido L'Auberge du Moulin (Rue de la Huchette, 22), un restaurante de cocina tradicional francesa. Ofrecía diversos menús a distintos precios y nos decantamos por el que más nos llamó la atención: paté de campagne y moules marinières de entrante y roti de porc sauce moutarde de plato principal. ¡Todo estaba riquísimo!

Una hora después salimos del restaurante y, como se nos estaba torciendo un poco el día, decidimos coger el Batobus para hacer un semicrucero por el Sena. Decidimos hacerlo de esta manera para que fuera un trayecto práctico, ya que el billete te permite subir y bajar tantas veces como quieras en las paradas designadas y recorrer por río la ciudad. Lo cogimos al lado de Notre Dame y bajamos en la parada que quedaba al lado del Louvre, ya que nuestro plan era ir al Jardín de las Tullerías. Como el primer día lo cruzamos de noche nos quedamos con ganas de verlo, y la verdad es que se intuía muy bonito. Cuando llegamos allí nuestra opinión cambió: no nos gustó demasiado, no como los Jardines de Luxemburgo. No obstante, hay que ser justos: era invierno y el tiempo no acompañaba demasiado. No tenía mucha vida, no tanta como puede tener un día de primavera o de verano.

París Jardín de las Tullerías

A continuación fuimos hasta la parada del Batobus de los Campos Elíseos para continuar el crucero por el Sena, esta vez ya de noche. La siguiente parada fue la Torre Eiffel, que ya estaba iluminada. Fue una pena que a causa de la niebla no se viera bien, pero al acercarnos conseguimos verla casi entera.

Torre Eiffel París

Seguimos recorriendo el Sena durante una hora y nos bajamos en Notre Dame una vez completamos todo el recorrido. Con este plan tan tranquilo finalizamos la visita a la ciudad, pues al día siguiente cogimos el avión de vuelta. Dejamos tantas cosas por el camino que tendremos que volver en otra ocasión y con más tiempo, pero por suerte París es una ciudad que no me cansaría de visitar =)


Si te perdiste las etapas anteriores...



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2 comentarios:

  1. A mi me pasa igual Carol, cada vez tengo más ganas de volver a París, y también tengo la sensación de que nos quedaron demasiadas visitas pendientes... Tengo que volver a hacer el crucero por el Sena! Un beso!

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    Respuestas
    1. Cuántas veces has estado? Yo con esta es la segunda (y no será la última! =P), pero la primera vez fui con el instituto y no lo aproveché ni la mitad...

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