miércoles, 30 de julio de 2014

El día en que casi morimos

Bueno, dicho así quizá suena muy fuerte, pero desde luego nosotros recordamos ese día como "El día en que casi morimos". Veréis...

Oslo desde las nubesHace muchos, muuuchos años... Bueno, en realidad en 2010, se nos ocurrió la fantástica idea de organizar un viaje en pleno enero a algún sitio donde hubiera nieve, ya que en Barcelona el invierno más que existir, se presupone. Ese año por lo visto los planetas estaban todos alineados y Capricornio tenía la luna en júpiter y en Casa 9, sea lo que sea lo que eso signifique, y por misterios del universo pudimos coincidir todo el grupo al completo. El caso es que sometimos los destinos a votación y el ganador fue Oslo, capital de Noruega, por el único motivo de que el vuelo con Ryanair nos salía a unos 24€ ida y vuelta (o, como fue el caso de Sergio, que compró el vuelo más tarde, a 2€). Nuestro objetivo estaba claro: queríamos sentir el frío de verdad, ver paisajes nevados y descubrir un país más o menos lejano y distinto a los típicos como pueden ser Roma, Londres o París. Así, aprovechamos los primeros días de enero y allá que nos fuimos, Oslo calling.

Visitando Oslo
Ojo al vaho que salía de nuestras bocas

De entre las muchas cosas bonitas que visitamos en Oslo, nos habían hablado especialmente bien de una pista de trineo de nombre impronunciable (Korketrekkeren) y no podíamos ni queríamos perder la oportunidad de deslizarnos pista abajo al más puro estilo nórdico. Pensamos que llegar sería pan comido pero nada más lejos de la verdad: ninguna de las personas a las que preguntamos por la pista sabía de lo que hablábamos (igual es que nuestra pronunciación tampoco era la mejor), y no sé cómo acabamos ingeniándonoslas finalmente para llegar, pero nuestro tiempo tardamos y tuvimos que coger un par de metros y buses, si mal no recuerdo. Una vez llegamos allí, comprendimos en seguida que no se trataba de una pista de trineo propiamente dicho; más bien era una montaña a la que acudían los lugareños a tirarse salvajemente en su súper trineo que ya traían de casa, y nosotros ahí, novatos, solos ante el peligro de la naturaleza salvaje del norte del mundo y a -18°C.... Sí, había alguna red naranja para proteger de caídas en curvas peligrosas, pero realmente era simplemente eso, una montaña, y apáñatelas como veas. Para sobrevivir, había que ser un verdadero espartano:

Visitando Oslo
Javi, A.K.A. el Guerrero de las nieves

Como íbamos bastante justos de tiempo, y no todos estaban dispuestos a pagar el pastizal que costaba el alquiler de los trineos, nos dividimos en dos grupos: uno volvería a la ciudad a tiempo para visitar el Museo de casas noruegas y barcos vikingos, y el otro se quedaría a trinear y plantarle cara al peligro y la aventura:

Visitando Oslo
Equipo Cultureta (falta Mar)
Visitando Oslo
Equipo Aventurero al completo

Y eso hicimos. Nos tiramos montaña abajo y los resultados fueron bastante catastróficos... Los podemos resumir de la siguiente manera:

1- Es normal que al hincar el pie en el hielo para tomar una curva te salpique nieve en la cara y se te congelen las pestañas... ¡Pero no te dediques a ir cuesta abajo con los ojos cerrados, solo puede salir mal!

2- No te dejes llevar por el pánico y, si ves una roca gigante, no vayas directa hacia ella como hice yo... moratón en la ingle asegurado.

3- Si ves que por un lado de la pista solo hay despeñamiento... no vayas hacia él.

4- Si ves que tu amiga se ha estampado contra una roca, no te rías de ella porque el Karma volverá a ti de manera cruel y despiadada y acabarás enterrado bajo una roca y cubierto de nieve.

5- No te quedes de pie en la pista poniéndote bien el pelo y ajustándote los guantes con toda tranquilidad como hizo Dani...

6- ...O vendrá Sergio por detrás, te golpeará la espalda con su trineo y te romperá las gafas... Cegato para todo lo que queda de viaje.

7- No hagas fotos mientras vas en trineo si no sabes cómo va el asunto, porque te la vas a pegar.

Y para muestra, un botón...

Oslo trineo
No vayas a la izquierda, no vayas a la izq...

Oslo en trineo
Y javi fue a la izquierda y esto fue lo que pasó

Oslo en trineo
Una selfie in extremis
Cuando al fin nos reunimos todos al final de la pista, nuestras caras eran un cuadro: ojos llorosos y agüilla colgando de la nariz, melenas revueltas y una cara de susto incomparable. Nos subimos al tren que nos llevaba de vuelta a la pista de arriba, y estas eran nuestras caras:

Oslo en trineo
El tren que nos subía a la "pista"

Oslo en trineo
NO hay fuerzas para sonreír. Atención a la mirada perdida de Javi.

Oslo en trineo
Otre es el rostro del cansancio y el miedo.

Todos nosotros, sin excepción, nos llevamos un buen golpe... Yo me abrí de piernas y me atravesé (vamos a decirlo finamente) con una roca, Sergio quedó enterrado bajo un hueco que había en la pared de la montaña y mucha nieve, Dani sufrió un placaje por parte de Sergio que terminó con la vida de sus gafas y de su espalda, Javi se descarriló entre los pinos con el trineo y mi hermana se estampó contra un árbol de manera tal, que no sabíamos si ese "crack" habían sido sus huesos o unas ramas rotas... No sé cómo llegamos todos vivos al final, pero de algún modo, y aun con mucho miedo en el cuerpo, nos tiramos un par de veces más, hasta que decidimos que ya habíamos retado bastante a la muerte y no íbamos a exponernos una vez más a sufrir un susto de los grandes. Entre eso y el frío, habíamos tenido suficiente aventura por un día.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

11 comentarios:

  1. Uff, lo que no sé es como volvisteis a repetir otras dos veces después de esa experiencia.
    Y menudos precios de vuelos! 2 €! Eso compensa lo cara que tiene que ser la ciudad en general.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, en la época en la que viajar era realmente barato, sin tasas y cosas raras!

      Eliminar
  2. Después de tiraros una vez con tan malos resultados, no entiendo cómo tuvisteis valor para repetir!! Madre mía! Para haberos matado!!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es que había que intentarlo, a ver si conseguíamos bajar con todos los huesos y las uñas intactas jajaja

      Eliminar
  3. Hahaha igualito que en Canadá! Cuando me dijeron si si vamos a un parque a tirarnos por pistas, si pistas... hahahahaha colinas con pocos árboles eran las pistas....

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues así nos quedamos nosotros: ¿¡pista?! Jajaja

      Eliminar
  4. Yo tengo que decir que me he reído leyendo esta entrada!! Porque a mí me hubiera pasado igual, porque lo cuentas de manera simpatiquísima y porque vivís para contarlo!!! Aun así, ¡¡quién os mandaría tentar a la suerte tanto!! Así somos... aunque yo creo que con los años voy perdiendo ese valor irracional jajaja Buena entrada!! Y mejor destino!!!

    Saludos
    setratadeviajar.blogspot.com

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegra que te haya gustado tanto la entrada, la verdad que lo intentamos explicar de manera divertida porque así es como lo recordamos cada vez que nos reunimos, y mira que ha pasado tiempo...!

      Eliminar
  5. Jajajajajajajja pobrecitos y encima repetísteis jajjajajjaa.
    En el fondo somos masoquistas, con vuestra edad yo hubiese hecho lo mismo, seguro.
    Un saludo
    Carmen

    ResponderEliminar
  6. Uy uy uy con la ganas que tenía yo de esto...me parece que si voy a Noruega no lo haré, jejeje
    Aunque seguro que ahora os reís del asunto.
    Saludos!

    ResponderEliminar
  7. Estáis locos xDDD y mas por repetirlo jajaja lástima quenadie os grabara....dignos videos pa la tele xD

    ResponderEliminar

Comenta, ¡queremos saber qué te ha parecido!

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...